contactar por WhatsApp
Síguenos en Facebook
Síguenos en Twitter
Síguenos en Instagram
Línea de atención
Logotipo AiC

icono
BLOG

Si ha llegado a Colombia, le damos la bienvenida a la Guajira, tierra de una belleza única en Colombia, por estar en ella el único desierto que hay en el país. Visitar la Guajira es adentrase en un mundo de enigmas e ir descubriendo poco a poco el encanto de una tierra y una cultura que no pasa desapercibida para sus visitantes.

Ubicada en el noroeste de Colombia y limitando al norte con el mar Caribe, al sureste con Venezuela y al oeste con el departamento del Magdalena (a tan solo 2 horas del PNN Tayrona desde Riohacha, su capital). La Guajira, es un departamento con una fuerte cultura en donde predominan las costumbres de su grupo indígena más representativo, los Wayuú. 

Sus condiciones naturales la hacen un lugar muy interesante ya que concentra en su territorio diversos paisajes siendo los más importantes: La península de la Guajira (zona desértica), una parte de la Sierra Nevada de Santa Marta y la Serranía del Perijá (lugar ideal para el avistamiento de aves) y cuyo clima puede variar entre los 22° y 40° según la zona que visite.

Al llegar a la Guajira, el viajero no puede dejar de visitar sus zonas más turísticas y que están esparcidas por todo el departamento hasta llegar incluso, al punto más septentrional de Suramérica (Punta Gallinas).

El recorrido ideal debe iniciar en la famosa zona de Palomino, corregimiento perteneciente al municipio de Dibulla y el cual es el lugar ideal para disfrutar de un ambiente bohemio a la orilla del mar, realizar el famoso tubing (descenso en flotador) y que incluye un treking de 30 minutos hasta llegar al punto donde comenzará la actividad por el río por aproximadamente 4 horas o visitar las comunidades de Seydukwa (poblado indígena de la etnia Arhuaca, descendientes de los Tayronas) o si lo prefiere tomar clases de Surf aprovechando el fuerte oleaje de su mar.

Siguiendo la ruta, el turista puede hacer parada en Riohacha y realizar una caminata por el malecón para tomarse fotografías en las diversas esculturas que rinden homenaje al pueblo guajiro hasta emprender el viaje al destino más famoso: Cabo de la Vela.

Para llegar al Cabo de la Vela, las personas deben salir de Riohacha y trasladarse hasta Uribia, conocida como la capital indígena de Colombia debido a la alta presencia de la etnia Wayuú y quienes le dan a éste lugar el nombre de Jepirra ya que se según sus costumbres, el Cabo de la Vela es el lugar sagrado donde los muertos hacen el tránsito hacia lo “desconocido”.

El Cabo de la Vela, es un sitio sencillo en donde el desierto y el mar son los principales protagonistas y una vez que llegues allí puedes caminar hasta llegar al Pilón de Azúcar en donde podrá tener una vista panorámica de 360° de todo el lugar, tomar un baño de mar en la Playa Ojo de Agua y visitar el Faro para observar como cae la tarde y empiezan las famosas noches estrelladas y se descansa del calor para dar paso a un temperatura más baja.

El alojamiento en el cabo de la vela son Rancherías (Casa típica Wayuú) acondicionadas para brindar alojamiento a los turistas y se puede dormir en los famosos chinchorros (un tipo de hamaca elaborada por los Wayuús) o dormir en una habitación privada en donde los lujos no son necesarios y todo está acondicionado con los elementos básicos ya que la zona cuenta con recursos muy limitados (toallas y elementos de aseo personal deben ser llevados por cada viajero y la energía eléctrica es deficiente).  

Estando en el Cabo de la vela no se puede desaprovechar la oportunidad de conocer las minas de Sal de Manaure, las más importantes de Colombia y conocer un poco el proceso de la extracción de este mineral.

Si hay algo que hace única la geografía de la Guajira, es saber que en su territorio se encuentra el punto desde donde inicia Suramérica, Punta Gallinas, al cual se llega una vez se ha recorrido en camionetas 4x4  en un camino ambientado por dunas de arena fina y que le dan a esta zona una belleza especial y un paisaje único que no se verá en ningún otro lugar en Colombia.

Estando en Punta Gallinas las condiciones en cuanto alojamiento y alimentación son similares a las presentadas en el Cabo de la vela (predomina el consumo de chivo y platos de mar como pescados, mariscos y langostas). Una vez se hayan instalado en el alojamiento escogido (solo hay 2 opciones), pueden salir y recorrer las principales atracciones del sitio como lo son: Bahía Hondita, Las Dunas de Taroa y el Faro y en el recorrido interactuar con los habitantes y conocer un poco más sobre la cultura e historia que envuelve ésta tierra habitada en su mayoría por la etnia Wayuú, que se reafirma en sus costumbre y en el respecto a su cosmogonía.

Escrito por Johana Calderón Castilla